El viaje no estaba previsto. Fue el resultado de mezclar dos hermanos enfermos por la música electrónica con una Harley Davidson necesitada de rodaje. Un presupuesto ajustado y cinco días a un ritmo frenético fueron insuficientes para conocer en profundidad a la mayor de las Pitiusas. A pesar de ello, Ibiza superó todas mis expectativas.
IBIZA: CARRETERA, CALAS & CLUBBING
Deja un comentario
