Deseaba visitar México por muchas razones así que pagué 800 euros por volar desde Barcelona a Cancún. Mis planes originales cambiaron y como ya es costumbre en mis viajes, la planificación fue mínima: comprar la Lonely Planet, mirar el mapa, decidir más o menos la zona del país que recorrería y encomendarme a la Divina Providencia. Sigue leyendo





