CAMINO DE SANTIAGO (C. FRANCÉS y FINISTERRE)

DATOS GENERALES DEL VIAJE


TIPO DE VIAJE: Peregrinaje a pie

Nº PERSONAS: 1

ÉPOCA DEL AÑO: Mediados de otoño

Nº TOTAL DE DIAS: 40
– 36 caminando
– 2 descansando
– 2 ida / vuelta

TOTAL KILÓMETROS: 900 aprox.

MEDIA KILÓMETROS/DÍA: 25

GASTOS:

Gasto en ruta: 1.050 euros. Unos 26 euros/día
Coste transporte: Ida y vuelta en tren desde / hacia BCN: 120 euros.
Gastos preparativos (ropa y equipo): 110 euros

GASTO TOTAL: 1.280 euros

TRES REFLEXIONES PREVIAS

1. DECISIONES: Que camino elegir, qué etapas hacer, donde empezar y donde acabar.

Camino Francés: Entre todos los caminos que hay el camino francés es el más popular, el que está dotado de mejores infraestructuras, el que está mejor señalizado y además, es bastante llano. A pesar de que hay otros que ofrecen mejores vistas o no están tan masificados, para un primerizo como yo la elección la estaba clara.

Etapas: La etapa es el recorrido que se hace durante un día, es decir, es el camino entre el punto de partida y el punto dónde se duerme. Existen etapas clásicas o recomendadas pero la infraestructura del camino francés permite que cada peregrino pueda organizarse de la forma que prefiera y seguir su propio ritmo. Yo salí de casa pensando que haría las etapas clásicas, pero al final decidí cambiar algunas debido a la climatología, albergues cerrados, la voluntad de querer caminar más o simplemente para disponer de más tiempo en algún lugar.

Roncesvalles: Me decanté por empezar por Roncesvalles en vez de por la clásica Saint Jean Pied de Port por tres motivos: porque no me gusta mucho la montaña, porqué había leído que es una de las etapas más bonitas pero más duras del camino y porque no había entrenado prácticamente. Creo que fue una decisión muy acertada, quizás me perdí una etapa preciosa, pero al menos no me desmoralicé el primer día y pude seguir el ritmo que me había propuesto.

Finisterre: Finalizar en Santiago, Finisterre, Muxía. Creo que no hay una opción mejor que otra, cada uno acaba el camino donde quiere o siente que deber hacerlo. Yo supe desde el primer momento que quería acabar en el fin de la tierra.

2. PRESUPUESTO: Al ser un viaje largo, me propuse gastar 25 euros por día, pero el precio de los albergues ha aumentado un 20-30% desde el 2020 (COVID) lo que hizo que mi presupuesto de 25 euros diarios fuese bastante justo. Es cierto que se puede hacer con eso -y con menos también- pero creo que si se quiere disfrutar un poco más de la gastronomía o de la vida social lo adecuado sería un presupuesto de 30-35 €/día.

Gastos diarios medios: albergue (11€), cafés/refrescos durante la etapa (3€), comida (10€), imprevistos (2€).  Mi modus operandi fue comprar en el supermercado el desayuno y la comida del siguiente día. De esta forma hacía la etapa gastando poco y me permitía ser más flexible con la cena.

3. MI EXPERIENCIA: El Camino de Santiago ha sido uno de los mejores viajes de mi vida. Al principio no entendía porqué tanta gente de todos los rincones del mundo viene para hacerlo. Conforme pasaron los días y los kilómetros lo entendí; el camino de Santiago es una mezcla de campamentos de adultos con espiritualidad, gastronomía, deporte, arte, naturaleza… es algo único. Por eso es fácil encontrarse a peregrinos que están enganchados al camino y cada vez que pueden, empacan sus cosas y marchan hacia Santiago de Compostela.

No es habitual que las personas adultas -no jubiladas- dispongan de más de treinta días ininterrumpidos de vacaciones pero creo que, si se quiere sentir con plenitud la experiencia, recorrer los últimos 100 km desde Sarria no es suficiente, de hecho, dicen que el peregrinaje a Santiago consta de tres etapas: primero la etapa física en la que los protagonistas son el cansancio y el dolor físico, luego, una vez que el cuerpo está acostumbrado a caminar, transcurre la etapa mental dónde se libra una batalla entre la voluntad y el deseo de rendirse. Y por último sucede la etapa espiritual, esta se caracteriza por sentir muchas emociones y por experimentar la “magia” del camino. Aunque ha sido mi primera vez haciendo el camino hacia el final de este ya podía distinguir a  los peregrinos de largo a los de corto recorrido. Y puedo decir que, según mi experiencia, la teoría de las tres etapas del camino se cumplió.

Hay gente que lo hace con pareja o con algún amigo, pero por lo que yo vi hacerlo solo es muy habitual. Mientras se camina, al tomar algo en un bar o a la hora de descansar en el albergue es muy fácil ver a otros peregrinos y entablar conversación con ellos por lo que que según mi experiencia, quien está sólo en el camino es porque quiere estarlo. Yo, aunque hice bastantes etapas solo, la mayoría del camino estuve acompañado.  Y decidí hacer lo que me aconsejaron, esto es, seguir mi propio ritmo y no seguir ritmos ajenos eso me trajo regaló la compañía de mucha gente diferente.

Fue un acierto hacerlo en otoño, según me contaron algunos peregrinos experimentados, el camino francés en verano está muy masificado y en invierno es muy duro. A pesar de que tuve muchísima suerte porque prácticamente no llovió, eso no es lo habitual. Creo que si se quiere hacer en otoño quizás es mejor empezar a partir de la segunda semana de septiembre, tanto para evitar parcialmente la lluvia como por el frío ya que hubo días que empecé a caminar por la mañana con temperaturas de -1 y -2 grados.


EN EL CAMINO

NAVARRA, LA RIOJA Y BURGOS

11 Etapas: Roncesvalles – Zubiri – Pamplona – Puente la Reina – Estella – Torres del Río -Logroño – Nájera – Santo Domingo de la Calzada – Belorado – Arges –  Burgos 

Llegué a Roncesvalles con un autobús desde Pamplona  (5 € / 1 hora), me alojé en el albergue público (15€) y aproveché para adaquirir la credencial del peregrino.*

Las primeras dos etapas transcurren entre bosques y sin mucho desnivel por lo que a pesar de que las piernas aún no estén acostumbradas a caminar largas distancias, tampoco se resienten mucho. En Pamplona se puede hacer algo de turismo y de turismo gastronómico. La tercera etapa es un poco más dura porque para tomar Puente la Reina hay que subir el Alto del Perdón. A pesar de tener un cierto desnivel no le encontré mucha dificultad.  En Puente la Reina participé en mi primera cena comunitaria en un albergue en la que se formó un buen grupo de peregrinos con el que compartí parte del camino.

Cerca de Estella se encuentra la Fuente de Vino de las Bodegas de Irache. Cada día estas bodegas cargan la fuente con una cantidad fija de litros de vino tinto pero cuando estos se acaban no se repone la fuente hasta el siguiente día. Tuvimos la mala suerte de encontrarnos la fuente estropeada…

La quinta etapa fue dura porqué decidimos hacer alargarla y hacer 28,94 km para poder disfrutar más de Logroño al día siguiente. En la capital de la Rioja hay algo que ver y mucho por comer. Si buscas un buen tapeo la famosa calle del Laurel y sus colindantes como la calle de San Juan o de San Agustín nunca defraudan, aunque hay que ir con cuidado con el reloj porque la mayoría de albergues en el camino cierran sus puertas pronto… Caminar atravesando viñedos es recurrente por la RiojaSi bien Nájera no es un lugar especialmente interesante, en Santo Domingo de la Calzada hay una catedral y un par de paradores dignos de ver.

Las dos primeras etapas de Castilla y León no impresionan mucho pero tampoco se tarda demasiado en llegar a Burgos donde hay algo más de ambiente y donde se encuentra una de las catedrales más impresionantes de España.  Burgos fue el lugar dónde nuestro grupo se rompió: algunos seguimos caminando, otros se quedaron a descansar un par de días y otros volvieron a casa. Para celebrar la despedida como Dios manda decidimos alquilar un apartamento en el centro para poder cenar, beber y alargar la noche.


CASTILLA Y LEÓN: DESDE BURGOS HASTA GALICIA

Las batallas mentales se libran en eternos campos de cereales, en pueblos con muy poco encanto y en rectas interminables, pero las victorias se consiguen al asombrarse en el interior de la catedral de León, al comer el cocido maragato en Astorga o al contemplar el castillo templario de Ponferrada.

Desde Burgos hasta León las etapas son muy llanas -exceptuando la subida después de Castrojeriz- y poco emocionantes. Mención especial a la recta entre Carrión de los Condes y Calzadilla de la Cueza, es una recta de 17 kilómetros sin ningún pueblo, bar o refugio entre ambos pueblos. Fue peor día en el camino con diferencia ya que a media recta se puso a diluviar y con el viento en contra; sobrevivimos. En Frómista hay alguna iglesia digna de ver, pero los puntos de interés en los demás pueblos brillan por su ausencia. Estas ocho etapas desde Burgos a León me fueron muy útiles para reflexionar; caminar tantos kilómetros por la monótona Castilla se presta a la reflexión personal así como a profundizar relaciones con otros peregrinos. 

León tiene varios atractivos, pero me gustaría destacar dos: la catedral y el tapeo. La catedral de León es una de las más imponentes de España y su interior es una obra maestra. Hacía años que una catedral no me emocionaba tanto, las vidrieras del interior me dejaron asombrado. El audiología explica muy bien la historia de la catedral así como sus elementos en una duración ajustada que permite mantener bien la atención, muy recomendada.

Si bien la tradición obliga a que con cada consumición los hosteleros sirvan una tapa hay dos barrios famosos por la calidad de estas; el barrio húmedo y el barrio romántico. Una tapa recurrente es la morcilla, que a diferencia de la de Burgos, se sirve como pudding pues tiene poca consistencia. La cecina también es uno de los platos más típicos de León. Me hubiese gustado disfrutar más del tapeo pero mi bajo presupuesto y el ritmo del camino me lo impidió. Además de las tapas y la catedral León tiene bonitas plazas, un río atravesado por varios puentes antiguos y todos los servicios que ofrece una ciudad de más de cien mil habitantes. Fui al centro comercial “Espacio León” y me sorprendió positivamente.

La siguiente parada clave es Astorga. Esta ciudad leonesa ofrece una catedral, el Palacio Gaudí y la posibilidad de comerse un plato muy especial: el cocido maragato. Por cuestiones de horario no visité la catedral, pero si el Palacio Gaudí; se trata de uno de los tres edificios que construyó el arquitecto fuera de Cataluña, si bien por fuera es impresionante, por dentro deja mucho que desear. El cocido maragato lo comimos en una de los lugares más recomendados, Casa Maragata, el precio es de 25 € por persona y consiste en comerse un cocido de forma inversa, esto es, empezar primero con un plato con diez tipos de carne, luego comerse un plato de garbanzos con repollo y finalmente un plato de sopa con fideos. Existen diferentes versiones de porqué se come de esta forma, la que más que convenció fue que los antiguos comerciantes de la región de la Maragatería llevaban en sus carros trozos de carne fríos por lo que al llegar a un pueblo se comían primero su carne y luego pedían los garbanzos y la sopa.

Palacio Gaudí
Cocido Maragato

Camino a Foncebadón suceden grandes cambios en el paisaje; los árboles y los montes vuelven a aparecer. La siguiente etapa hasta Ponferrada es algo dura pues la bajada es algo pronunciada y los caminos de piedras castigan a pies y rodillas por igual. Ponferrada vuelve a ofrecer los servicios habituales de una ciudad, pero además contiene un castillo templario increíble. Llegué un lunes y el castillo estaba cerrado por lo que solo pude apreciarlo por fuera. En Trabadelo ya se nota algo diferente, el paisaje, el acento de la gente… y es la comarca del Bierzo ya linda con Galicia.

GALICIA I: DESDE CEBREIRO HASTA SANTIAGO DE COMPOSTELA

7 Etapas: O Cebreiro – Triacastela – Sarria – Portomarín – Palas de Rei – Arzúa – Monto de Gozo – Santiago de Compostela.

La subida a Cebreiro si bien es una de las etapas más duras del camino francés también es una de las más agradecidas.  Una vez alcanzado Cebreiro se pueden disfrutarlas de las preciosas vistas del entorno y de la arquitectura del pueblo que diferencia mucho de la de los pueblos castellanos. Como tenía un poco de miedo de esta etapa decidí alargar la etapa anterior 10km para que la etapa de Cebreriro fuese corta (19km); fue un acierto.

Las etapas gallegas transcurren entre aldeas paisajes verdes, con frecuentes desniveles no muy pronunciados que rodean a aldeas donde parece que las últimas décadas no han causado muchos cambios. Entre la niebla, la forma de los árboles y la espesura del bosque no es extraño que los paisajes recuerden a cuentos de hadas. 

Existen dos caminos desde Triacastela para llegar a Sarria: por San Xil o por Samos. Dicen que el camino por San Xil es más bello, pero yo me decanté por Samos -unos 7km más largo- para poder visitar el monasterio. Fue una decisión acertada. 

Monasterio de Samos

En Sarria se incorporan más peregrinos pues es el punto de salida más cercano a Santiago desde el cual se puede obtener la ansiada Compostela. La entrada a Portomarín es majestuosa y la etapa entre Palas de Rei y Arzúa es otra de las más duras del camino francés (28,5km), la apodan como “la rompe-piernas”. Entre las dos poblaciones se encuentra el municipio de Melide. En Melide se encuentran varios restaurantes donde degustar el pulpo es una obligación, uno de ellos se llama Ezequiel y aseguro que es el mejor pulpo que he probado en mi vida. 

Unos kilómetros más y nuestras piernas -acompañadas o no de la música de los gaiteros- nos llevan a la plaza del Obradoiro justo delante de la catedral de Santiago de Compostela. Cerca de la catedral se encuentra la Oficina del Peregrino, que es el lugar para sellar la acreditación y obtener la Compostela. Para muchos el momento en que se llega a Santiago es una catarsis, para mi no lo fue, yo me emocioné en mitad de la misa del peregrino y a la salida de esta. Santiago no es una ciudad grande pero está bien conectada a nivel te transportes, tiene buenos restaurantes y algunos puntos de interés como el parque de la Alameda o el mercado de Abastos.

Catedral de Santiago de Compostela

GALICIA II: DESDE SANTIAGO DE COMPOSTELA A FINISTERRE

4 Etapas: Santiago de Compostela – A’Pena – Oliveiroa – Cee – Finisterre

Si la opción elegida es ir directamente a Finisterre (sin pasar por Muxía) el recorrido es de prácticamente noventa kilómetros. Las dos primeras etapas pueden resultar un poco largas pero no tienen grandes dificultades. Antes de llegar a Cee, ya se divisa el océano.

Una vez se llega a Finisterre ya no es posible caminar más hacia el oeste. Allí solo queda recorrer y/o bañarse en la playa, llegar hasta el faro y aceptar que el camino ha concluido. Aunque si uno no quiere aceptarlo y se quiere seguir caminando siempre se puede continuar hasta Muxía o retroceder los pasos dados hasta Santiago. En estas últimas etapas los altibajos emocionales fueron una constante para mi, una mezcla de cansancio, sensibilidad, amor, tristeza… la etapa espiritual del camino. Llegué a Finisterre , encontré a peregrinos cerca de la playa y nos bañamos desnudos en el océano como me dijeron que marca la tradición. Luego llegué a un albergue llamado “El Espiral” en el que se respiraba un ambiente muy puro y en la persona que lo gestiona es de las que realmente ama al peregrino y al camino. Finalmente hice la excursión hasta el faro, KM 0,000, fin del camino para mi.

LA CREDENCIAL, LA COMPOSTELA Y LA FISTERRANA/MUXIANA*

Son tres documentos diferentes.

  • La credencial es el documento que acredita la condición del peregrino. Se puede adquirir en diferentes lugares y se necesita para poder alojarse en los albergues públicos. En la credencial se deben estamparlos sellos que se encuentran a lo largo del camino (albergues, hoteles, bares, iglesias…). 
Credencial del Peregrino
  • La Compostela -llamada equivocadamente compostelana- es el documento que se entrega a los peregrinos que llegan a Santiago y que mínimo han recorrido una distancia (100km a pie o 200km en bicicleta). Se consigue en la Oficina de Atención al Peregrino, cerca de la catedral. El documento se redacta en latín. 
  • La Fisterrana es el documento que se entrega a los peregrinos que llegan a Finisterre. Se entrega en el Albergue de Peregrinos de Finisterre.  De la misma forma la Muxiana se entrega a los peregrinos que llegan a Muxia.

AGRADECIMIENTOS

No pude tener un mejor camino, así que me gustaría finalizar este largo artículo agradeciendo profundamente a todas aquellas personas que con su tiempo y esfuerzo hicieron y hacen que el camino sea algo tan único. Y también dar las gracias a Manu, Clara, Ernesto, Matschi, Justin, Antonio, Gisela, Jaume, Tonio, Jacinto, Tito, Ángel y a muchas otras personas que hicieron que mi experiencia fuese increíble. Gracias de corazón.



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