Cruzamos al Reino Hachemita por el paso sureño de Wadi Araba para admirar Petra, hacer submarinismo en el Mar Rojo, recorrer el desierto de Wadi Rum y visitar los antiguos castillos cruzados.
VISADOS, TASAS DE SALIDA, PASOS FRONTERIZOS Y JORDAN PASS
Antes de empezar propiamente el viaje creo importante hablar de estos cuatro temas pues son cruciales y podrían amargar el viaje si no conocen.
VISADO: Todos los visitantes necesitan obtener un visado para viajar a Jordania que en estos momentos cuesta 40 JOD (50 euros). Este visado se puede obtener previamente en una embajada jordana o on arrival si se llega en avión pero si se viaja desde Israel / Palestina por vía terrestre sólo se puede obtener en uno de los tres pasos fronterizos.
TASAS DE SALIDA: Si se sale de Israel por vía terrestre se ha de abonar una tasa de salida de 100 NIS (25 euros ) excepto en el paso del Rey Hussein / Allenby que cobran 175NIS (45 euros). Jordania cobra una tasa de salida terrestre de 12 JOD (15 euros)
PASOS FRONTERIZOS CON ISRAEL: Existen tres, uno al norte del país, otro en el «centro» y otro en el sur.
- PUENTE DEL JEQUE HUSSEIN: Actualmente es el único de los tres pasos en que se puede obtener el visado. Se trata de una frontera algo desesperante; hay que pagar las tasas, tomar un autobús de 4$ entre ambos puestos de control, un taxi «especial» que recorre la distancia entre el puesto jordano y un control de seguridad previo, además del control de seguridad israelita.
- PUENTE DEL REY HUSSEIN: Este es el paso más transitado y si se mira donde se encuentra se puede entender el porqué. En este paso Jordania no emite visados, la tasa de salida de Israel es bastante más cara y los controles son más exhaustivos. Quisimos cruzarlo pero lo encontramos cerrado porque ese día coincidió con una festividad musulmana.
- WADI ARABA: El paso sureño, entre Eliat (Israel) y Áqaba (Jordania). En este paso tampoco se emiten visados. Se trata de un paso realmente fácil, el único inconveniente es que en el lado jordano no hay furgonetas o autobuses, la única opción es pagar un taxi por 12 JOD (15 euros) para llegar a Áqaba. Me sorprendió mucho la falta de alternativas de transporte, las opciones son taxi o taxi… supungo que es porque no es un paso muy transitado.
JORDAN PASS: Se trata de un ticket que se compra por internet antes de llegar a Jordania. Básicamente incluye el VISADO y la entrada a la mayoría de atracciones turísticas del país (PETRA INCLUIDA). Hay tres clases cuyo precio varía entre 100-110 euros pero en lo único que se diferencian es en los días que uno puede visitar Petra. La gran ventaja es que el JORDAN PASS se admite en LOS TRES PASOS FRONTERIZOS por lo que si se compra no hay que sufrir por el tema del visado. Por otro lado si se tiene intención de visitar Petra el Jordan Pass es económicamente rentable porque el precio de la entrada a Petra oscila entre 65-75 euros, dependiendo de los días que se quiera visitar y además también vienen incluidas otras entradas de otros lugares. Es decir entre la ventaja burocrática y la económica consiguen que prácticamente todos los visitantes compren el Jordan Pass.
AQABA
Tomamos un autobús en Jerusalen hacia Eliat (4-5h), nos apeamos cerca de la frontera y después de los trámites burocráticos llegamos a esta ciudad costera de unos 200.000 habitantes con una intención: hacer submarinismo. Dicen que el Mar Rojo es uno de los mejores lugares del mundo para bucear, así que estaba claro. Áqaba nos recibió a su manera, con brisa marina y un calor infernal. Áqaba no tiene muchos alicientes; la ciudad no es bonita, la playa pública no es precisamente paradisíaca. Las mujeres tienen prohibido bañarse en la playa principal aunque se pueden tumbar en la arena con sus familias. El mercado local no está mal y los bares junto a la playa son un buen lugar para fumar shisha al atardecer.
Nos alojamos en un hotel y centro de buceo «Dive Camel Center» en la parte sur de la ciudad. El hotel no es gran cosa pero el centro de buceo es estupendo: buen material, excelentes instructores y buena organización. El precio normal de hacer un bautismo de buceo es de 35 JOD (45 euros) que fue lo que pagamos. La experiencia muy buena, efectivamente es un gran lugar para hacer submarinismo.
WADI RUM
El famoso desierto rojizo donde Lawrance de Arabia combatió contra los otomanos es una de los lugares más emblemáticos de Jordania. En esta zona desértica aún viven beduinos con su estilo de vida tradicional aunque muchos se dedican al ecoturismo y trabajan en los campamentos donde se alojan los visitantes. El pueblo más cercano es Rum y a Wadi Rum se entra por una pequeña zona edificada en el desierto llamado Visitor Center. Allí se pueden contratar las excursiones y los alojamientos aunque es frecuente ver grupos organizados que llegan en autobús. Las excursiones se pueden realizar en camello o en todoterreno. El precio de las excursiones en todoterreno no depende del número de pasajeros sino de la duración de la excursión. Por lo que si se pretende ahorrar es mejor ir en un pequeño grupo. El precio normal para dormir en un campamento es de 25 JOD (32 euros) con transporte y cena incluida.
Llegamos al Visitor Center y sin éxito buscamos a gente con quien compartir una larga excursión en todoterreno. Finalmente encontramos una pareja siciliana que había alquilado un todoterreno en Amman y querían hacer el desierto por su cuenta. Nos ofrecieron ir con ellos y accedimos sin dudarlo. Dejamos las cosas en el campamento donde habíamos decidido alojarnos y nos lanzamos al desierto! No encontramos algunos de los lugares destacados, nos perdimos, pastores beduinos nos intentaron ayudar a encontrar los caminos, recorrimos esos caminos como pudimos y nos volvimos a perder, hicimos dunas y finalmente volvimos al campamento para ver la puesta de sol y observar las estrellas. Fue una gran experiencia en parte fue gracias al aire acondicionado del cohe 😉
PETRA
La antigua capital de los nabateos y una de las siete Nuevas Maravillas del Mundo Moderno es probablemente la imagen más conocida de Jordania. El «Tesoro» que es la imagen de Petra más emblemática es sólo la primera construcción que el visitante encuentra después de recorrer el desfiladero que lleva a la ciudad. La historia de Petra es muy interesante: en el siglo I los romanos tomaron la ciudad (que en ella habitaban unas 30.000 personas) a los nabateos. Posteriormente pasó a estar bajo el control de los bizantinos antes de ser prácticamente destruida por un terremoto. Siglos después la tomaron los cruzados y finalmente pasó a manos sarracenas antes de que cayera en el olvido. A pesar del devastador terremoto se conservan los restos de construcciones: el templo, el teatro o la iglesia además de diferentes tumbas como «El Tesoro» o espacios excavados en las montañas dónde habitaba gente. El precio de la entrada varía en función si se quiere visitar uno, dos o tres días consecutivos. Visitar Petra es una experiencia fascinante, fue lo mejor de Jordania. Al ser una ciudad entre montañas es evocador explorarla poco a poco y la afluencia de gente no es un problema excepto en «El Tesoro». Si se quiere llegar al Altar de los Sacrificios y al Monasterio además de ver como es debido todos los otros puntos de interés un día es insuficiente porque hay que subir centenares de escalones y caminar unos cuantos kilómetros.
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Muy cerca se encuentra Wadi Musa, una fea población sin ningún otro aliciente que su proximidad a Petra. En Wadi Musa se encuentran alojamientos, restaurantes y servicios para los turistas pero los precios son más elevados que en el resto de Jordania.
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KARAK
Los cruzados construyeron una red de castillos a lo largo y ancho de Tierra Santa, uno de ellos y de los mejores conservados es el que se encuentra en esta población. Él único aliciente de esta pequeña ciudad de unos 30.000 habitantes es el castillo. Esa es la razón por la que los alojamientos no abundan. El Castillo de Karak es imponente. Al recorrer sus estancias se comprende como era la vida de los cruzados y desde desde su posición elevada es fácil imaginar como Reinaldo de Chatillon contemplaba pasar las caravanas sarracenas y decidía lanzar sus ataques contra ellas.
Visitar el Karak fue una buena decisión pero debido a la falta de transporte privado, la mala conexión de Karak con otras ciudades y nuestra desinformación pernoctamos allí sin sentido. Lo idóneo es visitarlo una mañana y proseguir el camino. Aunque se tenga una guía de viajes en este caso recomiendo contratar los servicios de un guía allí pues hay mucho que ver y los paneles informativos brillan por su ausencia.
NOTAS
TRANSPORTES EN JORDANIA: Jordania no es un país bien comunicado con transporte público. Para desplazarse se suele viajar con furgonetas compartidas que en caso de no pasar por el lugar a dónde te diriges te dejan en las intersecciones de las carreteras, allí se encuentran «paradas» donde esperar a que alguna furgoneta compartida pase en la dirección que te interese. La zona del Mar Muerto / Wadi Mujib está especialmente mal comunicada con transporte público es por eso que decidimos cambiar la ruta y no visitarla.
Supongo que ese es uno de los motivos por los que la mayor parte de la gente que conocimos alquila un coche. La verdad es que Jordania es fácil de recorrer en coche pues no hay muchas carreteras y las distancias entre los puntos más interesantes no son largas. El único problema de alquilar un coche es si se tiene intención de cruzar a Israel pues las compañías de seguros suelen poner problemas.
GASTRONOMIA: Es bastante decepcionante; hummus, falafel, shawarma y el plato estrella es arroz con cordero. Mi suposición es que al no disponer de mucha agua dulce el cultivo de frutas y verduras no es prioritario.
FUMAR: Shisha y tabaco industrial por doquier. Fuman mucho y en cualquier lugar.
GENTE: Me sorprendió para bien la gente, amable, simpática y no especialmente pesada en comparación con otros países árabes como Marruecos. El típico saludo «Welcome to Jordan» ya da una idea 🙂






