BERLIN: CLUBBING

Después de cuatro viajes y unas cuantas experiencias en la capital germánica creo que es momento de escribir sobre uno de los productos estrella de la ciudad: los clubs. He tenido la suerte de salir de fiesta en unos cuantos países y en diferentes continentes así  que creerme si os digo que los clubs de Berlín no tienen comparación posible.

Hace un siglo la ciudad ya tenía fama de ser un lugar sexualmente más tolerante que otros y  donde las fiestas locas en los cabarets eran habituales. Uno se puede hacer una idea con la muy recomendable serie Babylon Berlin.

En la ciudad hay discotecas de todo tipo pero actualmente Berlín es la capital del techno y en sus famosos clubs no suena reggaetón precisamente. Aunque los beats duros no te apasionen, si te gusta la fiesta y  estás en Berlin, al menos prueba de entrar a uno de estos lugares. Y recalco que pruebes de entrar porque lo más probable es que no lo consigas, y esta es la parte negativa del clubbing allí: conseguir entrar.

ENTRAR AL CLUB

Realmente no hay nada que garantice la entrada excepto ser amigo del dueño o del personal que trabaja allí. Tampoco es un tema de dinero, de ropa cara o de quien seas. Es probable hacer una hora de cola (las largas esperas son muy habituales allí) y que el portero simplemente te mire y te diga: NO. Y allí NO es NO. No has dicho ni una palabra pero ya te ha vetado la entrada, así que pruebas de ir a otro lugar o te vas a casa, por eso la primera recomendación es que si vas a Berlín y quieres disfrutar de los clubs es que vayas varios días. La noche más esperada se convierte en la más decepcionante y viceversa.

El motivo por el que no vas a entrar es el mismo por el que si entras será una noche increíble, la exclusividad. Pero a diferencia de muchos clubs, la exclusividad no la marca el dinero, el sexo,  la nacionalidad o el aspecto físico. Es reconfortante cuando ves que después de negaros la entrada a ti y a tu amigo ves como se la niegan a un grupo de tres chicas alemanas guapísimas.

A pesar de eso hay un conjunto de recomendaciones que pueden facilitarte la entrada;

1.- Ir sobrio, nada de alzar la voz, ni dar la nota.

2.- Saber los artistas que pinchan esa noche.

3.- No ir en grupos numerosos (sobre todo si sois chicos). Máximo tres personas.

4.- Mezclarse en la entrada chicos con chicas.

5.- Estilo de ropa no ostentoso. En algunos clubs parece que vestir de negro ayuda.

El punto 3 es realmente problemático si sois unas cuantas personas, porque fácilmente puede ocurrir que unos entren y otros no así que antes de intentarlo hay que decidir que se hará si eso sucede.

EL CLUB

Si has conseguido entrar y tus amigos también (o no) prepárate para vivir una fiesta como pocas has vivido en tu vida pero recuerda estas cuatro cosas:

1.- Se paga siempre en efectivo. En la ciudad es muy habitual que en ciertos lugares no acepten pagos con tarjeta y los clubs son un buen ejemplo.

2.- Horario especial. La mayoría de discotecas a lo largo del mundo suelen cerrar al final de la noche pero en Berlín es habitual que cierren a las 10 o 12 am o que simplemente estén abiertas varios días seguidos. Esta es la razón por lo que la gente puede permitirse hacer colas muy pero que muy largas, porque si consigues entrar vas poder saciar tus ganas de fiesta sin que llegue el momento en que deje de sonar la música y los porteros te echen.

3.- TOLERANCIA CERO a hacer fotos o grabar videos. Y eso es lo que hace más grande la fiesta allí. En esta sociedad cualquiera que desfase lo suficiente acabará en youtube o convertido en un meme pero cuando sabes que eso no es posible puedes experimentar o ver como la gente se libera sin preocupación alguna. Allí nada de postureo,  selfies y recolectar likes en Instagram, vas a pasártelo bien sin preocupaciones.

4.- Tolerancia a las drogas. En muchos países los clubs son lugares  en los que generalmente se mueve droga pero en los clubs berlineses es más habitual que en los otros. Lo bueno es que esa aceptación total y la forma que tienen de entender esas substancias consigue que no sea incómodo ni que genere problemas entre los asistentes.

EL CLUB II

Cada club es diferente pero todos comparten el techno,  la gente extraña y en muchos hay espacios perfectos para relajarse (sofás, grandes terrazas, patios….).  Estos espacios son necesarios debido a los horarios maratonianos. Es realmente agradable salir a una terraza o sentarse en un buen sofá después de estar tres horas seguidas bailando.

Los precios en los clubs suelen ser populares. Una cerveza suele costar sobre 3,5 euros. Precios asequibles y muchas horas de club consiguen que se frecuenten mucho las barras. WIN-WIN J

Los amantes de la música electrónica disfrutaran como niños pequeños en la hora del recreo. Excelentes equipos de sonido, dj’s entregadísimos que no utilizan Spotify y un público que no para de moverse y disfrutar de la música.

Los agnósticos del techno también tienen su lugar porque las conversaciones de todo tipo con cualquiera son muy habituales y si no el mismo ambiente desenfrenado les motiva lo suficiente.

HORA DE IRSE

Debido a todo lo anteriormente explicado cuesta decidir el momento de partir hacia casa. La ingesta de ciertas substancias complica la decisión a muchos de los asistentes pero sino el agotamiento normal o el sueño post bebercio obligan a retirarse, eso si, con la sensación de haber pasado una noche increíble.

NOTA: SEXO EN LOS CLUBS

En algunos clubs o en algunas fiestas es habitual que la lujuria se apodere de la gente y sin ningún tipo de pudor se practique sexo de todo tipo en el club. Debido a la concepción de la fiesta como espacio de liberación total (y vuelvo a hacer mención que hacer fotos o videos no está permitido) no se le da mucha importancia aún cuando pueda resultar muy chocante para los que no estamos acostumbrados a tales actividades dentro de las discotecas.

NOTA II : LISTA DE LOS MEJORES CLUBS

Personalmente solo he pisado algunos pero a los que no he asistido yo, ha ido gente muy cercana que además tiene buen criterio. Así que os dejo una lista de los mejores clubs de la ciudad: Griessmuehle, Tresor, Berghain, Golden Gate, Kater Blau, Watergate, About Blank, Sisyphos, Kater Blau, KitKat y mi favorito Salon zur Wilden Renate!

 

AGRADECIMIENTOS: Para mi Berlín es sinónimo de mi amigo Carles, el cual me ha acogido en su casa en reiteradas ocasiones y siempre me ha recibido con amor y hospitalidad. Gràcies germà!!!!

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