Compré un billete de autobús JIN HONG (China) – LUANG NHAMTA (Laos) por 70 yuanes. Salí del gigante asiático y tras hacer la visa on arrival y pagar los 35 dólares entré a la tierra del millón de elefantes.
LUANG NHAMTA:
Mi primer destino fue la pequeña localidad norteña de Luang Nhamta. La pequeña ciudad cuenta con un mercado de día y uno nocturno dónde se reúnen los viajeros por la noche para cenar algo y tomar unas frías Beerlao’s .
Mi primera impresión de Laos fue muy buena. La gente habla o chapurrea inglés y no te atosiga, hay más mochileros y además vuelven a funcionar todas aquellas aplicaciones que en China están censuradas.
Por la zona se pueden hacer básicamente dos cosas:
- Alquilar una bici o una motocicleta y hacer excursiones por los pequeños pueblos cercanos y las inmediaciones de la ciudad. Yo opté por alquilar bici, ir a visitar la estupa de las afueras, la cascada de Ban Nam Di y perderme por las aldeas cercanas.

- Hacer trekkings por las junglas cercanas. Hay muchas agencias por la ciudad y la oferta va desde excursiones de un día hasta de una semana.
LUANG PRABANG:
La antigua capital del Reino de Laos es la ciudad más turística del país. La ciudad es Patrimonio de la Humanidad; en ella se encuentran varios templos de interés dónde viven jóvenes estudiantes budistas. Otro punto de interés es el MUSEO DEL PALACIO REAL, antigua residencia de la familia reconvertida en un museo. Destacar la sala del trono y el templo dónde se alberga el tesoro más preciado del país: la estatua de 83 cm del Buda de Prabang.
En frente del museo se encuentra el monte Phusi. En la cima de este se encuentra una estupa y probablemente desde allí se observan las mejores vistas de la ciudad. La leyenda cuenta que el monte lo trajo Hanuman, el rey mono, desde Sri Lanka. Me pareció extremadamente curioso porque yo estuve en el templo de este dios años atrás en Hampi, en el sur de India.
La vida nocturna en Luang Prabang no es alocada, sin embargo después de cenar en el animado mercado nocturno o en uno de sus cercanos restaurantes todos los turistas con ganas de fiestas se van a UTOPIA, el único pub musical en que se puede encontrar algo de fiesta y una pista de vóley. El local es muy turístico, ideal para conocer gente, sin embargo no cierra tarde así que después de allí se ofrecen taxistas para ir a un especie de after al que no fui.
VANG VIENG:
Vang Vieng es un pueblo a orillas del río Song. Se puede alquilar motos para visitar pueblos cercanos o kayaks y hacer algo de espeleología sin embargo Vang Vieng era y es conocido por una actividad: el TUBING.
El tubing ayer y el tubing hoy:
Para los que no lo sepáis el tubing empezó como una actividad tranquila a finales de los noventa en las que gente alquilaba un flotador y descendía el río Song fumando marihuana y disfrutando del paisaje. Años después se convirtió en una de las fiestas más locas del mundo pues a lo largo del rió a lo largo del río se montaron una veintena de bares de madera con altavoces atronadores, plataformas para hacer saltos y camareros dispuestos a servir mucho alcohol. Estos últimos lanzaban cuerdas a los fiesteros para que se acercasen a dichos establecimientos. Cuando la gente se cansaba de un bar simplemente se volvía a lanzar al agua hasta el siguiente bar y así sucesivamente. A lo anterior habría que añadir el factor juventud, un clima excelente y un abuso de drogas de todo tipo. Un pequeño pueblo como Vang Vieng en pocos años se convirtió en una de las mecas de la fiesta para los mochileros que recorrían Asia.
Cada año morían varios jóvenes pero el 2011 la fiesta tocó fondo cuando se llevó por delante la vida de veintisiete. El gobierno laosí obligó a cerrar la mayoría de los establecimientos.

Hoy es una sombra de en lo que se llegó a convertir. El tubing ha vuelto a sus orígenes tranquilos. A pesar de ello, aún quedan tres bares dónde estacionar el flotador y tomarse unas copas bailando y lanzándose al agua desde plataformas.
Para mi fue algo decepcionante pues iba sólo, con las expectativas más altas de lo normal y el primer grupo con el que fui era poco numeroso. A pesar de ello acabé divirtiéndome bastante cuando por fin se juntó más gente en uno de los bares.
