Archivo por meses: abril 2017

INDIA: DELHI

Delhi. Expandiéndose vertiginosamente hacia al sur, como buscando el océano, es un buque de 21 millones de personas que se mueve a toda máquina hacia Occidente.Adelantado al resto de la flota del subcontinente y conjuntamente con Mumbai, diría que Delhi marca el rumbo del futuro, sino ya presente, de India.

delhi

McVeggie, ‘hamburguesa’ hecha de verduras fritas, arroz y especias; obviamente, con mayonesa sin huevo. ¡Siéntete como un auténtico estadounidense sin renunciar a tus costumbres hindúes!

Un interesante masala de pasado oriental y futuro western. Controles de seguridad a mansalva. Menos vacas y monos, más congestión y polución. Menos saris, más faldas y super skinny pants. Selfies, muchas selfies. Monumentos e historia islámica. Más selfies. Arquitectura colonial. Bohemias galerías de arte y lujosos restaurantes fusión. Luces de neón. Caos, grandes centros comerciales y consumismo, mucho consumismo.

Otra India se siente intensamente en la capital. Una que desvanece esa instantánea idílica y espiritual de meditación y paz absoluta, te agarra fuerte por las piernas y sientes el duro mármol blanco golpear en tus pies desnudos.

India, he venido a comprenderte y aprender de ti y, en ocasiones, siento que sólo te interesa lo que hay en mis bolsillos. Sin rastro de ‘El camino medio’.

 

Alejandro Carbó

INDIA: VARANASI

Varanasi es una bofetada seca en la cara; de las que te acuerdas y de las que aprendes. Te desequilibra el cuerpo y hace añicos tus esquemas mentales.

Quítale el filtro a tu próximo pitillo y lo fumarás Varanasi. Vacas circulando entre automóviles, monos subidos a cables eléctricos, hogueras en lugares random, ratas muertas, olores indescriptibles, suciedad y basura por doquier e incineraciones humanas públicas. Simplificando la ecuación, pobreza y caos.

El sagrado Ganges es un río multi uso; lavan la ropa, tiran la basura, se bañan y también lanzan las cenizas de los difuntos. El poder purificador de sus aguas para los hindúes no tiene límite. Probablemente en sus profundidades habiten el sexo, las drogas y el Rock&Rolll dado que en la la tierra son inexistentes.

La religión es el elemento que estructura la sociedad, aquí los dioses son realmente omnipresentes directa e indirectamente. Asimismo, olvídate de aperturas de restaurantes, exposiciones de arte y fiestas de alto copete, el hinduismo vértebra la única agenda social.

La ciudad te muestra la vida y la muerte tal y como son, sin nada de maquillaje. Al prescindir de comodidades, estética, limpieza y orden te resulta posible valorar únicamente lo más esencial y entender la superficialidad y banalidad del resto.

Alejandro Carbó