De gran extensión y con más de 12 millones de habitantes la capital rusa no deja paso a la indiferencia. Fue un error dedicarle sólo cuatro días pues en Moscú hay mucho que ver.
Las primeras impresiones que uno tiene al llegar son contradictorias; estás y no estás en casa (y con casa, léase Europa). La raza caucásica es la predominante, se alzan numerosas iglesias por la ciudad, el tráfico es ordenado, las normas sociales son parecidas…pero hay tres aspectos que te alejan de la familiaridad europea: la excesiva seguridad, la incapacidad de hablar inglés de los locales y el alfabeto cirílico. Estos aspectos plantean ciertas dificultades al turista aunque con paciencia, un pequeño diccionario y buena voluntad son solventadas.
¿QUÉ HACER EN MOSCÚ?
1-LA PLAZA ROJA Y EL KREMLIN (OBLIGATORIO).
La Plaza Roja: El lugar más célebre de Rusia. Tiene cuatro grandes atractivos
- Catedral de San Basilio: Si, esa que parece sacada de una película de Disney y en la que hacerse un selfie es una obligación. Construida en el siglo XVI para conmemorar una victoria de Ivan el Terrible y ampliada en varias ocasiones. Bella, colorida, fantasiosa… Si bien el exterior asombra el interior de las capillas deja un poco que desear. Precio 350/100 rublos.

- GUM: Es un enorme -y caro- centro comercial. En el interior se encuentran centenares de tiendas. No me gusta comprar pero hice una breve visita a «los grandes almacenes estatales». Un símbolo evidente del éxito del comunismo. No, definitivamente Lenin no quería esto.

- El Mausoleo de Lenin: En el lado opuesto al GUM se encuentra la tumba del padre de la Unión Soviética. La entrada es gratis, la seguridad altísima y la visita ha de ser breve. El cuerpo se encuentra a la vista, perfectamente conservado. Lo cierto es que debido a la brevedad de la visita y la distancia bien podría ser una escultura. Según la Lonely Planet pueden hacer lo mismo con tu cuerpo al morirte por el módico precio de 1 millón de dólares.
- Museo Estatal de Historia: Me quedé con ganas de ir. Leí que merece la pena visitarlo.
El Kremlin: Junto a la Plaza Roja se alza el recinto amurallado moscovita. Considerado Patrimonio de la Humanidad, el Kremlin contiene un conjunto de edificios y monumentos de gran relevancia política, histórica y religiosa. En su interior se encuentran ,entre otros edificios, el Gran Palacio del Kremlin y el Palacio del Senado, es decir, dónde vive y trabaja el bueno de Vladimir. 

También se encuentran un conjunto de iglesias y catedrales las cuales se pueden visitar por 500/250 rublos. Algunas se encuentran cerradas, otra en reconstrucción y otras en su interior no hay mucho que ver. A pesar de ello merece la pena pagar para entrar en el Kremlin y visitar la Plaza de las Catedrales y justo al salir de ella, ver la Campana del Zar (la más grande del mundo).
Sin lugar a dudas, la estrella del rock del Kremlin es la Armería. Las entradas cuestan 700/350 rublos y se pueden comprar en taquilla o por internet (sin descuento de estudiante). Son limitadas y hay que elegir la hora de visita. Supongo que si se viaja en temporada alta es mejor comprarlas con antelación para asegurarse.
La Armería guarda una vasta colección de joyas, armas, vestidos, ornamentos y carruajes de desmedido valor, expuestos para el deleite de nuestros ojos. La visita se realiza con una amena audioguía (una hora y poco de duración) y está prohibido sacar fotos. La opulencia de algunos objetos de los boyardos y de la realeza rusa me dejaron atónito. Concretamente me fascinaron algunos evangelios recubiertos de piedras preciosas, varios carruajes y los famosos Huevos de Faberge. Los Romanov vivieron muy pero que muy bien.
Otro lugar de interés es el Jardín Alexander. Se encuentra junto al Kremlin y en el se haya La Tumba del Soldado Desconocido.
2- EL METRO (OBLIGATORIO).
Si algo diferencia Moscú de otras capitales del mundo es su metro. No por su extensión (pues Londres y Nueva York superan a la capital rusa en este aspecto) sino por su belleza. Cuando escribo metro no me refiero al edificio exterior, hablo del interior, y si, lo se, cuesta creer que un metro sea bello, normalmente son lugares sucios, mal decorados y frecuentado por ratas y carteristas. El metro de Moscú es la excepción que confirma la regla. Se comenzó a construir en 1935, se le conoce como «el Palacio Subterráneo» y además también es uno de los más profundos del mundo. Por si fuera poco, está adaptado como refugio en caso de guerra nuclear; en los accesos se encuentran compuertas metálicas para sellar las estaciones en caso de una emergencia de este tipo.
Algunas estaciones están decoradas con relieves, otras con pinturas y otras simplemente tienen encanto. El precio del billete es de 50 rublos (0.7 euros).
Nosotros pasamos un par de horas visitando estación tras estación, pues con un sólo tiquet puedes verlas todas si no sales al exterior. Además la frecuencia entre un metro y otro es como máximo de tres minutos. Mis estaciones preferidas: Komsomolskaya y Kievskaya.
3- CATEDRAL DE CRISTO SALVADOR (OBLIGATORIO)
Cerca de la Plaza Roja y junto al río Moscova se encuentra el principal lugar de culto de la capital rusa. Está considerada como la iglesia ortodoxa más alta del mundo. Los comunistas destruyeron la anterior así que a finales del siglo XX se reconstruyó. Es gratis y está prohibido sacar fotos. Recomiendo bajar las escaleras interiores para ver la planta baja -pues la catedral está elevada-.
4- CONVENTO-MONASTERIO NOVODEVICHI (RECOMENDADO)
Un poco alejado del centro se encuentra este complejo rodeado por murallas blancas. En su momento algunos zares lo utilizaron como convento para encerrar a las mujeres de los nobles rebeldes. El acceso al recinto es gratis y la entrada al Monasterio cuesta 300/150 rublos + 100 rublos si se quieren hacer fotos aunque no hay mucho control.
5- DISTRITO ARBAT (RECOMENDADO)
El distrito se encuentra en pleno centro de la ciudad. Básicamente es una zona financiera y de tiendas. Quizás lo más interesante sea visitar la antigua calle que le da nombre al distrito. Es peatonal y está repleta de tiendas. Si lo tuyo es el shopping, dale.
6-SALIR DE COPAS (RECOMENDADO)
Hay locales muy cool en la capital. Tomarse un white russian o un cóctel raro es una buena forma de terminar el día o de empezar la noche. Yo salí de copas dos noches por Tverekoy y me lo pasé genial
7- MUSEO DE LA COSMONAÚTICA ( ? )
Se trata de un museo dedicado en su totalidad a la exploración rusa del espacio. Máquinas reales, réplicas, maquetas… Una visión diferentes sobre la carrera espacial. Aún no se porque decidí ir allí en vez de al Museo Estatal de Historia. El museo es interactivo y diferente a los museos tradicionales, a pesar de ello, mi ignorancia y mi falta de interés por el tema convirtieron la visita en poco más que un curioso paseo.
8- CLUBBING (CON GANAS)
La vida nocturna de la ciudad ofrece posibilidades interesantes. Por falta de compañía me quedé con ganas de disfrutar la fiesta moscovita.
9- GALERIA TETRAKOV (CON MUCHAS GANAS)
Muy recomendada por las guías de viaje y también por los locales. Se trata de la mejor galería de arte de la ciudad. Por desgracia no pudimos ir, la afluencia es masiva por lo que es mejor comprar las entradas por Internet con antelación. Si vuelvo a Moscú será lo primero que haga.

