Te escribo esta carta mientras me alejo de ti.
Berlín, eres vanguardista, fría, gris, industrial, extensa, moderna… y yo soy un tío clásico, un poco chapado a la antigua. Soy la clase de tipo que se enamoró de chicas como Roma, Gerona o Praga. A pesar de eso, estos días los hemos pasado muy bien juntos; eres increible y quiero decirte cada una de las cosas que te hacen única:
