DÍAS: 22
MIEMBROS: ANDREU, BERNAT, VICTOR.
RECORRIDO: GRINGO TRAIL o SENDERO DEL GRINGO
PRESUPUESTO TOTAL 1.160 EUROS ( 510 vuelos + 650 viaje)
A pesar que Perú o Bolivia eran nuestras primeras opciones de viaje, durante meses las descartamos debido a los precios de los vuelos a Sudamérica en temporada alta (oscilan entre 900 y 1.300 euros). Todo cambió el día que encontramos uno por 510 euros. ¡CHOLLAZO! ¿Qué seríamos sólo tres? No problemo. ¿Qué había que hacer dos escalas de ida y dos de vuelta? Un pequeño peaje por esa ganga.
PREPARACIÓN DEL VIAJE: Por primera vez nos preparamos mínimamente y planificamos un poco la RUTA. Básicamente compramos la Lonely Planet, hablamos con gente que ya había estado y decidimos el recorrido que haríamos; nos decantamos por el Gringo Trail, algo bastante turístico pero perfecto para conocer gran parte de los atractivos de Perú y hacerlo por libre sin dificultades. También compramos unos billetes de autobús para ganar tiempo.
¿VISADOS? NO ¿VACUNAS? NO
GRINGO TRAIL o SENDERO GRINGO:
LIMA: Llegamos a Lima de noche y directamente fuimos a coger el autobús dirección Paracas. Ya habría tiempo al final del viaje para visitar la capital.
PARACAS (EL CHACO): Se trata de un pueblo un poco ruinoso cuyos alicientes son básicamente dos: las Islas Ballestas –famosas por su fauna marina- y la Reserva Nacional de Paracas –una zona también conocida mundialmente por sus ecosistemas y en la que el desierto delimita con el mar-. El día que llegamos había mala mar y los barcos no zarpaban hacia las islas. Podíamos hacer un tour por la reserva pero finalmente optamos por alquilar unas bicis por 20 PEN (6 euros aprox.) y recorrerla a nuestro aire. Son unos cuantos quilómetros pero merece la pena pedalear un rato y meterse en medio del desierto para llegar a playas de arena rojiza salpicadas por las olas.
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NAZCA: Por la mañana cogimos otro autobús para dirigirnos a este enigmático lugar y contemplar las Lineas de Nazca. Se trata de algo único en el mundo; en la zona conocida como la pampa colorada y a lo largo de una extensión de unos 500km2, en medio de la nada se encuentran decenas de dibujos y centenares de líneas creadas por la civilización nazca hará unos 1.500 años. Las figuras sólo se pueden apreciar desde el aire y algunos dibujos son de una gran complejidad. Si no se sabe de lo que estoy hablando hay documentales en Youtube del ya fallecido Jimenez del Oso que seguro que os lo explicará mejor. Sobrevolar las líneas en avioneta tiene un coste de unos 90$ y eso hubiese disparado el presupuesto así que optamos por ir al mirador artificial (1.5PEN) y luego al mirador natural. Desde estos lugares uno sólo se puede hacer una ligera idea de la magnitud del misterio (se pueden ver sólo las figuras del árbol, del lagarto, las manos y varias líneas rectas). Con eso mi curiosidad quedó satisfecha, no así las preguntas más obvias… ¿qué son exactamente las líneas? y ¿quién representa que las tenía que ver?
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AREQUIPA: Un bus nocturno de unas doce horas nos acercó a Arequipa. Es la segunda ciudad más grande del país, está protegida por imponentes volcanes como el Misti (6000m) y poblada por unos unos 800.000 habitantes. La ciudad en sí no tiene muchos alicientes turísticos (la Plaza de Armas, iglesias, un monasterio, ejemplos de arquitectura colonial y poco más) sin embargo se encuentra cerca de lugares interesantes como por ejemplo los dos cañones más profundos del mundo: el Cañón del Colca y el de Cotahuasi o grandes volcanes como el Misti.
Un día en la ciudad fue suficiente antes de partir hacia el Colca. Nos informamos y vimos que se podía hacer fácilmente por libre así que dejamos las mochilas en el albergue y cogimos un bus barato de 7h de Arequipa hasta Chivay para hacer una excursión de 2-3 días por el cañón. De Chivay fuimos al mirador de San Miguel para comenzar la excursión. Descendimos el cañón, pasamos por varios pueblos, lo ascendimos y lo volvimos a descender hasta llegar al Oasis, dónde cenamos, contemplemos los astros y dormimos. Al día siguiente ascendimos de nuevo el cañón hasta el pueblo de Cabanaconde y volvimos en autobús hasta Arequipa. La excursión merece la pena.
La excursión se puede hacer perfectamente en dos días, y aunque se vaya por libre hay que pagar un BOLETO TURÍSTICO de 70 PEN (20 euros aprox.).
Mis dos compañeros decidieron no escalar el Misti (por lo que yo descarté el rafting y las clases de cocina peruana) así que el mismo día que volvimos del Colca ya compramos billetes de autobús para esa noche irnos hacia Puno a contemplar el Titicaca. Nos dio tiempo a tomarnos unas cervezas, unos pisco sours y a cenar uno de los platos peruanos típicos: papas a la huancaína (patatas con salsa de queso).
EL LAGO TITICACA: El Titicaca es el lago navegable más alto del mundo (se encuentra a casi a 4.000m) y uno de los de mayor tamaño. Casi la mitad pertenece a Bolivia y el resto a Perú.
PUNO:
Llegamos a Puno de madrugada y nos alojamos en un hostal. Por la mañana decidimos ir a ver las famosas islas flotantes de los Uros. Se tratan de una serie de islas en el lago construidas con totora, una planta que crece en el lago. Con las raíces de la plantas hacen bloques, estos los atan con cuerdas y encima de todos los bloques van sobreponiendo totora (primero en una dirección y luego en otra) de tal manera que queda una superficie mullida, estable y que tiene que ser renovada semanalmente. Encima de la superficie construyen sus casas y allí viven agrupaciones de familias que básicamente viven de la pesca y el turismo. El precio que pagamos para ir hasta las islas desde Puno es irrisorio pero se trata de una TURISTADA en toda regla. Al llegar allí te explican en veinte minutos como se construyen las islas y luego sacan artesanías hechas por las mujeres de las islas. Luego puedes pagar un poco más para que te lleven a otra isla muy parecida y puedas tomar algo o seguir comprando artesanías.
Por la noche salimos de fiesta a una pequeña discoteca (Club Destino) dónde nos dimos cuenta que a las chicas peruanas no les gustan las barbas y que cuesta más ligar con ellas que con chicas occidentales.
COPACABANA – ISLA DEL SOL (BOLIVIA):
Al día siguiente cogimos un autobús dirección Bolivia. Paramos poco antes de llegar a la frontera, la cruzamos y con mucha facilidad hicimos los trámites burocráticos. Luego nos metimos en una furgoneta para recorrer los 8kms hasta Copacabana. Copacabana es una pequeña población turística famosa por sus fiestas tradicionales y por ser el punto de partida para visitar la Isla del Sol y la Isla de la Luna. Se tratan de dos islas de importancia mitológica que albergan ruinas incas; en la Isla del Sol se dice que nació el gran astro así como el primer inca, Manco Cápac y su hermana-esposa Mama Ocllo. Actualmente vive allí una comunidad pequeña y la isla está bien conservada. El viaje hasta la Isla del Sol fue un desastre: el viento levantó olas, las olas rompieron los cristales delanteros del barco, niños llorando, peruanos riendo y mientras tanto yo vomitaba una trucha al ajillo que me había comido tan ricamente. Íbamos al norte de la isla pero debido al oleaje desembarcamos en el sur. Encontramos un alojamiento dónde pudimos y al no haber electricidad en toda la isla nos fuimos a dormir.
Por la mañana hicimos la Willka Thaki (la ruta sagrada de la eternidad del sol). Se trata de una excursión en la que se recorre prácticamente toda la isla. Se pasa por diferentes ruinas incas y las vistas de la isla y del Titicaca son muy buenas. Hay que pagar un par de boletos pero el precio es muy bajo. Me gustó muchísimo la excursión, aún siendo temporada alta no había mucha gente y el lugar lo encontré especial.
PUNO: AMANTANÍ y TAQUILE
El calendario jugaba en contra nuestra, así que volvimos a Perú para visitar estas dos islas cercanas a Puno. Decidimos cambiar de hostal esa noche y nos alejamos en el muy recomendable Inka’s Rest! Amantaní es una isla con una pequeña población que habla quechua y con un modelo de alojamiento turístico curioso; los turistas se alojan en casas de las familias que se van turnando con un sistema rotativo. Taquile es otra isla aún más pequeña. No se si es posible o no, pero no tuvimos más remedio que contratar un tour de día y medio (unos 20 euros) para visitar ambas islas. En el tour iba incluido prácticamente todo, es decir, transportes, alojamientos y la mayoría de comidas. La familia que nos tocó era muy normal pero no se sentaron ni a comer ni a cenar con nosotros y por la noche nos dieron ropas tradicionales a todos los turistas para ir a bailar. TURISTADA TOTAL. Realmente fue el único momento del viaje que nos sentimos como ovejas pero nos intentamos adaptar a la situación. En Taquile hicimos una decepcionante excursión antes de comer en un restaurante. Lo mejor del tour fue que por fechas coincidimos en las fiestas populares de Amantaní y pudimos ver diferentes bailes regionales acompañados de música tradicional.
En este video podeis ver las fiestas del pueblo:
CUZCO: Capital del imperio inca, y según dicen que es la ciudad más antigua de America que ha sido poblada ininterrumpidamente. Actualmente es una de las grandes ciudades del Perú y uno de los lugares más turísticos debido a que es el punto de partida para llegar a Machu Picchu y al Valle Sagrado. Nosotros llegamos, callejeamos un rato, cenamos y cogimos un autobús dirección Machu Picchu.
MACHU PICCHU: La gran atracción turística de Perú. Esta ciudadela-templo-centro administrativo-complejo real es una de las ocho maravillas del mundo moderno. Los conquistadores españoles no llegaron a descubrirla en su momento y no es de extrañar dada su localización.
Para llegar a Machu Picchu hay diferentes caminos; podéis consultarlas en este otro artículo:
https://turistayviajero.wordpress.com/2015/09/03/las-tres-formas-de-llegar-a-machu-picchu/
Nosotros pernoctamos (como prácticamente cualquier turista y viajero) en Aguas Calientes, también llamado Machu Picchu Pueblo. Allí compramos los boletos para ir al día siguiente ir. El precio de la entrada para los turistas varía entre 30-40 euros (los niños o estudiantes con carnet universitario pagan la mitad). El precio depende de si sólo se quiere ir a Machu Picchu o si se quiere también subir la montaña Machu Picchu (que es la que le da el nombre a la ciudadela) o a la escarpada Huayna Picchu (las entradas son limitadas, 400 por día). Nosotros compramos la entrada con derecho a subir a la primera pues las entradas a Huayna estaban agotadas hasta finales de septiembre. Desde el pueblo se puede tomar un autobús de 20 minutos por 10 euros el trayecto, la otra opción es subir por el empinado sendero (1hora aproximadamente). Nosotros optamos por subir a pie cuando aún era de noche.
SI SE OPTA POR SUBIRLO CAMINANDO HAY QUE SABER QUE LA VERJA DE ABAJO DEL SENDERO ABRE A LAS 5.00. MACHU PICCHU ABRE A LES 6.00. POR LO QUE SI SE QUIERE LLEGAR AL AMANECER DE LOS PRIMEROS HAY QUE APRESURARSE EN LA CAMINATA.
Las oleadas de turistas no hacen que Machu Picchu sea menos asombroso. Es de las cosas más bonitas que he visto en mi vida; la vista de la ciudadela rodeada de montañas es simplemente increíble. Y subir la montaña Machu Picchu (casi 2 horas) es duro pero el esfuerzo se ve recompensado cuando desde la cima ves la ciudadela como si fuese de juguete. Creo que fue el mejor momento de todo el viaje: en la cima comimos unos panecillos con aguacate que habíamos traído; reímos, imaginamos, escuchamos música y vimos como un chico pedía matrimonio a su novia. Mágico.
VALLE SAGRADO: OLLANTAYTAMBO Y PISAQ
Una noche más en Aguas Calientes y decidimos que de vuelta a Cuzco haríamos un par de paradas por el Valle Sagrado.
OLLANTAYTAMBO: Se trata de una población cuyo mayor atractivo es la antigua fortaleza inca, situada en la montaña, dónde un emperador inca se rebeló contra los españoles y resistió allí a los conquistadores. La plaza de armas y sus inmediaciones tienen su encanto y la fortaleza no es inexpugnable pero uno puede entender fácilmente porqué a los españoles les costó tomarla. 
PÍSAC: Otra población del Valle Sagrado con otra fortaleza inca construida a lo largo de una montaña. Aparte de las ruinas, el pueblo tiene un gran mercado. Hicimos la excursión por la montaña. Tampoco vale la pena gastar excesivamente tiempo en el pueblo.
TANTO PARA LAS RUINAS DE OLLANTA, PISAC Y OTROS LUGARES DEL VALLE SAGRADO SE REQUIERE UN BOLETO TURÍSTICO. HAY UNO DE UNOS 20 EUROS QUE ENTRAN 4 LUGARES DEL VALLE DURANTE DOS DÍAS Y OTRO DE 40 EUROS QUE ENTRAN 16.
CUZCO: Ahora con algo más de tiempo pudimos recorrer parte de la ciudad, probar el cuy (la cobaya), comer en el mercado de San Pedro y salir de fiesta loca. Nos quedó pendiente la fortaleza Sacsayhuaman.
LIMA: De Cuzco a Lima se puede ir en autobús o en avión. Un vuelo interno puede valer unos 80 euros y el pasaje en autobús unos 20. Elegimos pasarnos 24horas en un autobús.
Lima es la gran capital, con una población de casi 9 millones de habitantes uno podría pensar que tiene mucho que ofrecer pero la verdad es que no. En el centro hay una gran Plaza de Armas, la Catedral, el Parlamento y otros edificios gubernamentales. También se puede dar un tranquilo paseo por los marítimos barrios como Barranco o Miraflores y estresarse en el ajetreado barrio chino. Es de menester probar el ceviche en algunos de los incontables restaurantes.
Nos alojamos en un MUY RECOMENDABLE, ruidoso y cómodo albergue en Barranco llamado The Point; hay varios por el país, se tratan de albergues dónde predominan mochileros con ganas de conocer gente y de fiesta. Lima no nos gustó especialmente, pero le doy un excelente al ceviche. Si se busca una experiencia diferente se puede ir a ver un partido de fútbol. Nosotros después de comer en casa de unos lugareños fuimos al último partido del torneo apertura entre el Sporting Cristal y el Universitario. ¡QUE LOCURA! Acceder al estadio ya nos costó y me habían hablado de las hinchadas sudamericanas pero realmente no se pueden comparar con las de aquí. Para que os hagais una idea os adjunto un video aquí:
OTROS:
DURACION DEL VIAJE: Perú es un país con muchísimos atractivos y creo que se necesitan más de tres semanas para conocerlo bien. Creo que con un par de semanas más hubiese sido perfecto.
PENDIENTE: Muchísimo…. museos y alrededores de Nazca, hacer un curso de cocina peruana, rafting y visitar el Monasterio de Santa Catalina en Arequipa, conocer los alrededores de Puno, la Isla de la Luna y la Paz en Bolivia, la Catedral, museos y Sacsayhuaman en Cuzco, comer más y mejor por Lima (probar el suspiro limeño o la causa), las playas de Máncora en su eterno verano…. Sin embargo lo que me queda más pendiente y me duele más no haber podido visitar por cuestiones logísticas es LA SELVA AMAZÓNICA (tanto Iquitios o Puerto Maldonado como el Parque Nacional del Manu…).
¡VIVA EL PERU CARAJO!

















