Sevilla, Febrero 2014

 Captura de pantalla 2015-02-14 a las 15.17.37Sevilla es una ciudad histórica situada en el sur de España. Dicen que tiene un color especial. Es la capital de Andalucía y tiene una población de casi 700.000 habitantes. Esta vez sólo me acompañaba la ignorancia parcialmente pues mi padre siempre me había hablado de esta ciudad y su gente.

Se trataba de mi última semana intersemestral como universitario. Después de la visita a Bilbao, Madrid y a un pueblecito del pre-pirineo catalán ese año tocaba un poco de sur. Todos estábamos de acuerdo. Este año seríamos un grupo numeroso y peligroso: Pollo, Andreu, Rod , Claudi, Albert y yo. Además mis dos amigas Laia y Olga también estarían por allí por las mismas fechas.

Compramos los billetes (Vueling: Barcelona-Sevilla por 44 euros. ¡Chollazo!). Y reservamos dos habitaciones triples en un hostalito situado en el centro a 10 euros/noche. Eso nos permitió ir más holgados de presupuesto.

SDC11089El primer día fue fácil. Instalarnos, salir a la calle, patear un poco el barrio haciendo el indio y a tapear. Sevilla está llena de bares donde se pueden comer unas tapitas y tomarse una cerveza a muy buen precio. Tapeamos y de cerveceo. Comer de tapas con 6 jóvenes como nosotros es difícil lo reconozco. No hay ningún tipo de reglas. Ni tampoco hay pausas. Cuando traen el plato ¡al ataque!

Luego caminamos un rato por el paseo Cristóbal Colón siguiendo el curso del Guadalquivir. Un agradable paseo aunque el estado del pavimento era realmente penoso. Luego nos fuimos al barrio de la Macarena, entramos a su iglesia y vimos a la virgen. Es bonita pero no fue la escultura, ni los adornos lo que más me impresionó. Vi a gente mayor rezando, algo corriente en las iglesias, pero también vi a un joven llorando,  a saber que le estaría implorando. Sentí muchas cosas: desprecio, ignorancia y envidia básicamente.

Seguimos tapeando y decidimos probar una bebida alcohólica típica que a todos nos pareció asquerosa: la manzanilla. Luego pateamos y entramos en un antiguo palacete mozárabe. Y finalmente llegamos al Metropol Parasol, más conocido como Las Setas de la Encarnación. Una estructura del 2011, de grandes dimensiones, realmente chula.

Recuerda a “Bola de Drac”. Pagamos la entrada que permitía subir (y venía con una consumición). Subimos, corrimos como locos subiendo y bajando todos los peldaños de esas setas mientras gritábamos excitados. Nos llamaron la atención y nos fuimos a tomar la cerveza. Cenamos algo y a dormir.

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Al día siguiente nos levantamos y fuimos a ver la Catedral y la Giralda. Acojonante. No soy un entendido en catedrales pero nunca he visto nada igual. Un regalo para la vista. Abrí Wikipedia y la exploré entera a mi aire leyendo su larga historia: la antigua mezquita, posterior catedral, el patio de los naranjos, la Giralda…

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Luego fuimos de nuevo a Paseo Cristóbal Colón para a ver la Torre del Oro y saber su historia. Está bien pero personalmente me esperaba más. Quizás por su nombre.

Luego fuimos a rodear la Plaza de la Maestranza, no nos hacía especial ilusión pagar por entrar así que no entramos. Ese día tuve aprendí gracias a Claudi que en el mundo taurino también hay temporadas. Yo pensaba que podríamos ver una corrida o algo pero no era época. Ignorante de mi.

Luego de allí nos fuimos por recomendación expresa de mi padre a “El mesón de las 5 jotas”. ¡Una tapa de paletilla de jamón 20 euros! Y obviamente había que acompañarla de un vinito Ribera del Duero… Nos dejamos la pasta pero disfrutamos cada trocito de jamón como si fuera nuestro último bocado. Valió la pena.

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De allí nos fuimos a la famosa Plaza España. Construida en 1929 para la Exposición Iberoamericana y posteriormente utilizada en el rodaje de Star Wars. La recorrimos, observamos los escudos de cada provincia, dejamos volar nuestra fantasía y hicimos unas risas tontas. Después ya tocaba preparase para la noche y hablé con mis amigas recién llegadas. Nos reuniríamos en el apartamento que habían alquilado para 3 noches. Y así lo hicimos. Nos recibieron con los brazos abiertos, nos explicaron sus penurias y al cabo de un rato ya todo eran risas. Nos fuimos de parranda. Era martes por la noche, mucha cosa no podía estar abierta pero acabamos en una discoteca llamada “El Santuario”. Estuvo bien.

Al día siguiente nos levantamos muy tarde. Comimos y quedamos con las chicas en Plaza España. La vimos de nuevo y aprovechamos para recorrer el enorme Parque de María Luisa. Alquilamos una bici de 4 plazas y nos lo recorrimos haciendo el cabra. Seguimos pateando y nos fuimos a cenar algo de tapeo. Luego ya tocaba a volverse a preparar para la noche. Volvimos al pisito de las chicas y copeamos. Luego buscamos desesperadamente locales por Sevilla pero volvimos acabar en “El Santuario”.

Al día siguiente sólo tocaba recoger, irnos a tomar un café y descansar un poco antes de coger el vuelo de vuelta.

 Otros:

El pavimento de las calles céntricas del casco antiguo es HORRIBLE.

En la ciudad hay plantados árboles que frutan algo parecido a la naranja. No comestibles.

Aunque de origen canario allí probé el “mojo picón”. Está rico.

La Catedral de Sevilla es la más alta de España y la mayor catedral gótica del mundo.

Como siempre, quedan cosas pendientes, en este caso fue mucho, y en concreto me hubiese gustado ir al barrio de Triana.

Por último agradecimientos; a Laia y a Olga que nos acogieran las dos noches en su piso. Fueron dos veladas muy agradables. 

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